domingo, 3 de noviembre de 2019

La otra muralla China y el Gobierno Abierto

La otra muralla China y el Gobierno Abierto


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En el presente ensayo analizare la información recopilada de libros y fuentes electrónicas acerca del control del Internet en China. Así como también, constatar puntos importantes acerca del tema, sus alcances y una visión de cómo esto puede afectar al turismo; se desarrollará ordenadamente los alcances y opiniones de autores destacados en el tema.

Teclear dentro del territorio de Pekín (ciudad que ejerce una vigilancia estricta sobre la Red y cuenta con miles de policías informáticos) direcciones como www.amnesty.org (Amnistía Internacional) o www.hrichina.org (Human Rights in China) conduce ineludiblemente a una pantalla en blanco con el mensaje: no se encontró la página. Además de bloquear miles de webs, la gran muralla virtual filtra palabras clave, espía los correos electrónicos y los cibercafés, y envía, según denuncian algunos expertos, virus. Muchos de estos sistemas han sido desarrollados con ayuda de empresas como Cisco, Nortel o Sun Microsystems. (Reynoso; 2005)

En China operan más de 600.000 blogs y otros están alojados en servidores como Blogger o Typepad, situados fuera de sus fronteras. Y, aunque la mayoría no son más que simples diarios personales, en algunos sus autores vuelcan su descontento y críticas a los dirigentes.
Con los periódicos, la televisión y la radio bajo control, el Ejecutivo de Hu Jintao teme el efecto que la disidencia puede tener en la Red. Internet se ha convertido en China en un poderoso medio de creación de opinión. El nerviosismo de los líderes y la supervisión han crecido a medida que se ha disparado el número de internautas. Si en 1997 China contaba con 620.000 navegantes virtuales, ya superan los 100 millones, más que miembros del partido comunista conformado por 69 millones.
Este intento de reterritorializar la red tiene que ver con la gobernanza global de internet, marcada en gran medida por la supremacía estadounidense, y con la voluntad de filtrar y controlar la información en circulación. China quiere un internet libre de injerencia extranjera en el que además pueda seguir inspeccionando los contenidos. Para lograrlo, ha desarrollado un modelo de internet con mecanismos de control y censura respaldados por un discurso nacionalista y defensivo. (Orea; 2016)

Para tomar el control de internet, el Estado en China vigila de cerca el tráfico en la red, así como el contenido de internet que cruza sus fronteras. Esta "gran muralla" emplea distintas herramientas: todo el tráfico chino atraviesa una serie de "compuertas" que son aprovechadas por el gobierno para ejercer su control informativo. Algunas veces, Pekín bloquea el acceso a una página incluida en la lista negra del Estado, por lo que el usuario que intenta acceder desde dentro de China se encuentra un mensaje de "página no encontrada". Si la página no figura en la lista negra, pero contiene palabras prohibidas, también puede ser bloqueada. (BBC Mundo; 2012)

La ley, que entró en vigor en 2017, exige que todos los proveedores de información en línea, así como compañías, incluidas las extranjeras, almacenen los datos de usuarios chinos en China. Para no perder el mercado chino, la empresa Apple aceptó transferir las claves de cifrado y los datos de usuarios de iCloud chino a una empresa local, Cloud Big Data Industry, ubicada en la provincia de Guizhou. (Sputnik; 2018)

Desde octubre del año pasado, entraron en vigor nuevas reglas sobre la desaparición del anonimato en internet. En particular, se obliga a los organizadores de la difusión de información, los administradores de blogs y a las redes sociales a eliminar cualquier contenido de usuarios anónimos. Además, se prohíbe el registro de nuevas cuentas de usuario sin identificación.

Según el nuevo decreto, los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley son libres de ingresar a las instalaciones y tener acceso al equipo de los proveedores de información y de servicios en línea. Pueden verificar si la compañía identifica y registra a los usuarios con una tarjeta de identidad, si almacena estos datos y los registros de actividad de los usuarios en la red, si hay suficientes empleados en la compañía para monitorizar continuamente el contenido con el fin de evitar la distribución de la información no deseada o ilegal. Además, las agencias policiales se reservan el derecho de monitorizar de forma remota las vulnerabilidades de las redes de los proveedores de información y servicios de internet, así como realizar inspecciones no programadas.

Sin embargo, el documento establece que las agencias policiales chinas se centrarán en las empresas jóvenes, y las compañías que han tenido problemas de seguridad cibernética en los últimos dos años.
Mientras tanto, varias compañías japonesas, según el periódico financiero Nikkei Asian Review, ya se están quejando de unas inspecciones demasiado frecuentes de sus sucursales ubicadas en Shanghái y Guangzhou. Es decir, para el clima de negocios, las nuevas medidas apenas pueden considerarse positivas.

Por otra parte, es un precio obligatorio que se debe pagar por luchar contra el contenido ilegal y por garantizar la seguridad en internet, comentó a Sputnik una fuente de la empresa china de software de visión artificial Seemmo Technology.

Las compañías chinas de internet tendrán que destinar ciertos fondos para mejorar las medidas de seguridad cibernética y adaptarse a los nuevos requisitos de los organismos policiales. Por otro lado, gracias a la ley de seguridad cibernética que obliga a las empresas a almacenar los datos en China, las economías de varias provincias enteras comenzaron a florecer. Así, antes una de las provincias chinas más pobres, Guizhou, se está convirtiendo ahora en el centro de datos de todo el país. En los últimos tres años, la inversión en el sector de tecnologías de información en Guizhou ha crecido en un 378%, lo que hizo crecer considerablemente el PIB regional.

La censura puede ser más sutil y filtrar, por ejemplo, comentarios con palabras prohibidas en las redes sociales o borrar comentarios poco después de que sean añadidos en los microblogs. Pero esta muralla tiene sus grietas y muchos chinos saben cómo pasar a través de ellas. (BBC Mundo; 2012)
Por el momento, para un usuario medio chino, resulta muy difícil acceder a la red global, y páginas como YouTube, Facebook o Twitter son generalmente inaccesibles. China sabe que las nuevas estrategias de seguridad y defensa en la actualidad pasan por un uso más intensivo de la minería de datos, el hackeo y las redes. (Orea; 2016)

El Comité Central ha utilizado la red para limpiar de corrupción el PCCh a ojos de la ciudadanía, favoreciendo las denuncias de líderes corruptos a nivel local a través de la red. Muchos argumentan que se han utilizado chivos expiatorios para lavar la imagen general del partido, pero ello ha servido para fortalecer la imagen de estar realizando un ejercicio de higienización. La lucha contra la corrupción y la meritocratización de la política, es decir, la idea de un gobierno de los mejores que consiguen crecimiento económico y desarrollo, y, como consecuencia, el bienestar general, son puntos clave de legitimación para el PCCh, e internet ha servido en parte a la hora de reforzar esta imagen. (Orea; 2016)

Otra estrategia que Pekín ha sabido dirigir con gran inteligencia es la de las discusiones veladas en la red. De nuevo a través del ámbito local y abriendo debates y formas de votación en la red, ha permitido a los internautas opinar sobre políticas del PCCh, generalmente bajo vigilancia y con participación de personal del partido encargado de reconducir la discusión en favor de la postura del PCCh. (Orea; 2016)

China no pretende controlar la red como tal, pero sí tiene una visión de ésta como parte de su esfera de influencia, al menos dentro de sus fronteras. Esto quiere decir que Pekín contempla internet como un espacio que debe extenderse bajo el ala de su soberanía. Hasta el momento, China ha tenido bastante éxito en su doble juego de libre mercado y régimen autoritario, contrariamente a lo que muchos teóricos que vinculan democracia y libre mercado predicaban. Incluso puede decirse que el estado y el mercado se han complementado orquestando un crecimiento económico sin precedentes. (Orea; 2016)

Las conexiones Wi-Fi a internet gratuitas están disponibles en hoteles en ciudades y localidades turísticas. Fuera de los hoteles, restaurantes y cafeterías, también ofrecen conexión Wi-Fi gratuita para los clientes.
Cuando te registras en un hotel, o simplemente te sientas en un restaurante, usted puede pedirle a un miembro del personal el código Wi-Fi para conectarse a la conexión Wi-Fi gratuita.

Sin embargo, la diferencia entre una gran metrópolis y un pueblo estarán marcadas, por lo que hay que estar preparado para algunos días sin Internet si te adentras demasiado lejos de las comodidades urbanas.

En algunos hoteles “Wi-Fi” puede ser lento cuando intenta abrir una página o iniciar sesión en su aplicación. La mayoría de los hoteles en China también tendrá una red cableada disponible para sus huéspedes.
Pero en algunos casos esto sólo será accesible a través de su centro de negocios. Los hoteles que dispongan de acceso a Internet en sus habitaciones utilizaran principalmente para conectarse los cables de Ethernet. Las tarifas para el uso de Internet varían entre por hora y tarifas diarias.
Los viajeros pueden ponerse en contacto con nosotros acerca de los hoteles que cubrimos para ver una descripción de su política de Internet y la disponibilidad.

Los aeropuertos y grandes estaciones de tren en China a las que van la mayoría de los viajeros ofrecen conexión wifi gratuita.
Pero la conexión Wi-Fi gratuita está disponible sólo para las tarjetas teléfono chinas. Por lo tanto, le recomendamos que compre una tarjeta de teléfono chino en China. Alternativamente, si usted tiene una guía turística en China, usted puede pedirle a él/ella para ayudarle a preparar uno.

Cuando se trata del acceso público a Internet, los controles del Gobierno pueden hacer la experiencia muy frustrante para los viajeros extranjeros. Aparte de la censura directa (véase más abajo), hay otros servicios bloqueados para los sitios que normalmente están vinculados puede llevar a ralentizar la carga de páginas, y las regulaciones impuestas a los establecimientos que ofrecen una conexión puede cambiar de la noche a la mañana, les obliga a cambiar su enfoque, o incluso la supresión del acceso completo.

Por estas razones, se recomienda encarecidamente que no se confíen demasiado en los hoteles, restaurantes y otras fuentes. Aunque las posibilidades son que usted encuentre un lugar para conectarse, es posible que algunos de los lugares más obvios, donde normalmente se espera encontrar el servicio, no lo tienen en oferta después de todo.
En China, el acceso a Internet es propenso al cambio rápido debido a la imposición de nuevas regulaciones, y parece muy poco probable que este estado de flujo cambiará pronto.

China restringe el acceso a ciertos tipos de sitios web, sobre todo los que permita la libre interacción entre personas, tales como los sitios de medios sociales y dado al estilo del foro debates. Así, usted encontrará en Facebook, YouTube, Twitter y otros sitios de redes sociales no están disponibles en China continental. Los viajeros a Hong Kong y Macao tendrán acceso normal a estos sitios.
Si dependen de los servicios de Google, considere la posibilidad de encontrar alternativas, tales como Bing Maps, o tener otro servicio de correo electrónico, tales como outlook.com que admita sus correos electrónicos con sus cuentas de Gmail, antes de su partida. Los teléfonos con software de Google pueden no funcionar en absoluto una vez que usted entra en China

Es mejor asumir que no podremos ser capaces de acceder a sus sitios favoritos. Desde una perspectiva exterior, ahora Internet China ahora raya en lo disfuncional. Y el aumento en el bloqueo año tras año trae inconvenientes para los viajeros extranjeros. Así que esté preparado para adaptarse y, ciertamente, a prepararse para la posibilidad de no tener acceso a servicios esenciales (como correo electrónico) durante la duración de su estancia en China, haciendo los preparativos en consecuencia antes de su partida.
Como alternativa, considere invertir en un servicio VPN. Sin embargo, asegúrese de que el servicio en sí no está bloqueado en China. Estos también se han vuelto cada vez menos fiables.
Otra opción es una tarjeta SIM de datos de China que evita el firewall. HK Unicom y ComNet(USA) venden esas tarjetas con 90 días para utilizar 1GB de datos [2017]. También podemos ofrecer nuestro Club Premier (llegada a Beijing) los clientes con este servicio.

En síntesis, desde tiempos inmemoriales las sociedades han sido dinámicas no estáticas, lo cual le ha garantizado al hombre su permanencia en el tiempo y el espacio.  A nosotros nos ha tocado vivir en una sociedad que, gracias a varios factores, incluyendo la informática y la tecnología es tan dinámica que se mueve a pasos agigantados.

En este punto crucial de la revolución del conocimiento, internet está cada vez más presente en la vida cotidiana, por la cual la computadora se está convirtiendo en el principal medio de comunicación, permitiendo a la tecnología eliminar barreras como la distancia y el tiempo. El manejo y el control de estas herramientas necesarias como el Internet para utilizar las nuevas tecnologías, es realmente una tarea constante y ambiciosa.

Sin embargo, países como China no pretenden controlar la red como tal, pero sí tener una visión de ésta como parte de su esfera de influencia, al menos dentro de sus fronteras. Lo que quiere decir que contemplan al internet como un espacio que debe extenderse bajo el ala y protección de la soberanía de estos, dificultando de esta manera el libre acceso a la información por parte de los ciudadanos, dejando en claro que el gobierno abierto en este caso se encuentra ausente.

China restringe el acceso a ciertos tipos de sitios web, sobre todo los que permita la libre interacción entre personas, tales como los sitios de medios sociales y dado al estilo del foro debates. Así, usted encontrará en Facebook, YouTube, Twitter y otros sitios de redes sociales no están disponibles en China continental. Los viajeros a Hong Kong y Macao tendrán acceso normal a estos sitios.
La particular preocupación para muchos visitantes extranjeros es Google. Desde hace algunos años, el acceso a los servicios de Google ha sido obstaculizado y, desde 2014, el acceso a la mayoría de Google ha sido bloqueado. Google Mail, aunque bloqueado en los navegadores, ha estado disponible a través de clientes que permiten las conexiones POP e IMAP, pero ese servicio es esporádico.

Si dependen de los servicios de Google, considere la posibilidad de encontrar alternativas, tales como Bing Maps, o tener otro servicio de correo electrónico, tales como outlook.com que admita sus correos electrónicos con sus cuentas de Gmail, antes de su partida. Los teléfonos con software de Google pueden no funcionar en absoluto una vez que usted entra en China

martes, 15 de octubre de 2019

La sociedad abierta y sus enemigos

La sociedad abierta y sus enemigos

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En 1945 Karl Popper, mientras estaba refugiado en Finlandia, concluyó una de sus obras cumbres, La sociedad abierta y sus enemigos. En dos densos volúmenes el autor rastreó los orígenes del totalitarismo y explicó cómo las ideas totalitarias originales se han repetido y transformado en el tiempo en la obra de muchos pensadores y en las doctrinas de demasiadas fuerzas políticas. Puso un acento especial en la existencia de la sociedad cerrada y su expresión mayor, la tribu, que limitó el conocimiento, la libertad y la decisión personal mediante un sistema político tiránico, hasta que el conocimiento y la audacia lograron imponer las decisiones individuales y una nueva forma de gobierno, la democracia. Mostró cómo la tribu se reproduce en muchas sociedades y limita el desarrollo de la humanidad.

1.       El historicismo y el mito del destino.
Popper empieza planteando que los historicistas dicen que pueden interpretar la historia mejor que el vulgo. “Descubren” que los actores son las grandes Clases o Naciones o Pueblos; crean una “teoría” con eso y “encuentran” leyes con las que creen profetizar el futuro. Hay historicismo de varios tipos: teísta (“Dios eligió”), naturalista (“los que viven en las montañas son los elegidos”), espiritualista (“los que están en contacto con el Espíritu o la Idea son los escogidos), religioso (“los elegidos son los de tal religión”), étnico (“los elegidos son los de tal raza”), etc. Los historicistas creen que la historia tiene un fin, un propósito (la consagración del actor elegido). Dicen que puede ser un camino lleno de desvíos, pero eso les permite acomodar todos los hechos dentro de su teoría, de modo que ninguna experiencia puede refutarla.

2.       Heráclito.
Popper rescata los aportes e Heráclito: éste introdujo la idea de la historia como un cambio perpetuo, la idea de una “ley inexorable” que la dirige y de una revelación a los elegidos nunca antes oída. El resultado fue una ética tribalista de la fama, el destino y la superioridad del Gran Hombre, el elegido. Ideas historicistas como la suya emergen en momentos de crisis; son una respuesta a la amenaza a antiguas formas de organización social.

3.       La teoría platónica de las Formas o Ideas.
Popper resume la emergencia del platonismo y su relación con el historicismo: A lo largo de casi un siglo, las ideas sobre las formas de gobierno, la justicia, la importancia del comercio, la religión y otros temas se enfrentaron en Grecia y se plasmaron en la guerra entre la democrática Atenas y la monárquica Esparta, así como en la obstinada oposición entre atenienses democráticos y atenienses simpatizantes de la monarquía espartana. La democracia terminó imponiéndose, pero las ideas totalitarias establecidas por Platón calaron muy profundamente y se perpetuaron por diversos medios. 
El historicismo (creer que las sociedades, a través de su historia, pasan por unas etapas sucesivas y obligatorias, y que por eso la historia tiene un fin o finalidad), es una tendencia abundante, ubicua en todo el mundo y muy nociva. En realidad, la historia no tiene ningún fin o significado, pero los hombres podemos dárselo. El historicismo se presenta de varias formas, como historicismo natural, nacional, religioso o étnico. Una de las formas más populares del historicismo es el marxismo. Popper afirma claramente un punto central: Platón sentó las bases del totalitarismo. Su teoría de las Formas, que todo cambio es decadencia; que hay una clase nacida para gobernar, otra para luchar y otra para producir; que eso debe conservarse; que el mejor Estado es el que se halla libre del cambio, que lo justo es lo que conviene al Estado; que el deber del gobernante es preservar la unidad de la clase gobernante, empleando incluso la eugenesia, etc., se expresó en un apoyo ideológico a los timarcas de su tiempo, y después, a través de otros filósofos, a nuevos autócratas.

4.       Cambio y reposo.
Popper explica que para Platón el cambio es el alejamiento de la Forma o Idea, de lo perfecto, y un acercamiento a lo malo, lo corrupto. Aplicaba ese enfoque a la evolución: los dioses engendran hombres; los cobardes y villanos degeneran en mujeres y los tontos en animales inferiores; los inofensivos, en pájaros, etc.  También lo aplicó a la política: Las cuatro formas de Estado son: i) Estado perfecto: timarquía o timocracia, reinado de los hombres sabios y más parecidos a los dioses; ii) oligarquía, gobierno de los ricos; iii) democracia, gobierno de la libertad o ausencia de leyes y iv) tiranía. Cada una degenera en la siguiente. Popper explica que es una teoría historicista de la sociedad. 
Para Platón, el cambio histórico (la decadencia) era impulsado por la desunión interna de la clase gobernante, los intereses económicos de clase. Pero el Estado perfecto no era una sociedad sin diferencias entre los hombres sino más bien un “Estado de castas”: guardianes (magistrados), auxiliares (guerreros) y artesanos. La casta superior  era mejor en raza, educación y valores. Platón sólo se interesó por los gobernantes, el “ganado humano” le interesaba poco; prohibió que se legisle para ellos. La preservación del Estado se reducía a conservar la unidad de la clase gobernante, con la educación y la reducción de intereses económicos. Quería que se aboliera la propiedad privada, especialmente de metales preciosos; propugnaba una especie de comunismo dentro de la clase gobernante, incuso de mujeres e hijos. No le bastaba la posesión común. Era necesario evitar la mezcla entre las clases. Estableció que la crianza, educación y facultad de portar armas debían ser prerrogativas de clase, pero también armas políticas para unir a la clase gobernante y “manejar el rebaño”. La clase superior debía sentirse superior y ser “pura”, lo que implicaba seleccionar a los mejores y eliminar a los defectuosos. La reconstrucción de la Forma “Estado” podía hacerse imitando el modelo espartano. Inició así una “tradición teórica” de auges y caídas.

5.      La justicia totalitaria.
Popper explica que el programa político de Platón tiene dos ideas centrales: hay que detener todo cambio y hay que volver a la naturaleza, a la sociedad tribal. Por tanto, Platón era totalitario e historicista. Platón planteó una idea muy peculiar de la justicia: lo que daña al Estado es injusto; lo que lo fortalece es justo. No se interesaba en los problemas generales de la justicia, que ya fueron planteados por varios de sus contemporáneos. Le interesaba sobremanera fortalecer el sistema de clases, la división entre éstas y el gobierno por la clase superior. Popper remarca que fue el responsable de crear una falsa ecuación: colectivismo = altruismo; individualismo = egoísmo, que perdura hasta ahora (pg 105 y ss). Esta afirmación equivocada ha creado grandes confusiones y ha impedido el análisis crítico de problemas éticos. Popper hace notar que algunos contemporáneos de Platón, especialmente Licofrón, exigieron que el Estado proteja a los ciudadanos (“teoría proteccionista”).  Platón conocía la teoría de Licofrón pero la torció: “los que quieren protección lo hacen porque les gusta cometer injusticias o son demasiado débiles”. Logró convencer que el proteccionismo era igual al “desvergonzado egoísmo de Trisímaco”, aunque sabía que no era así.  Popper concluye que en resumen, la teoría platónica de la justicia fue una tentativa deliberada de sofocar las tendencias igualitarias, individualistas y proteccionistas de la época, para restablecer una teoría moral totalitaria. No combatió al igualitarismo con argumentos, sino que lo evadió.

Contra esta visión de la historia, Popper argumentó en primera instancia que es imposible predecir el futuro. Existe una razón puramente lógica para esta imposibilidad. Deriva del reconocimiento de que nuestro futuro conocimiento técnico y científico influenciará en gran medida el futuro de nuestras sociedades. Pero también hemos de reconocer que no podemos conocer hoy cuál será nuestro futuro conocimiento técnico y científico; de otro modo, ese conocimiento futuro dejaría de serlo y se convertiría en su lugar en conocimiento presente. Por lo tanto, concluyó Popper, no podemos conocer el futuro. En segundo lugar, las profecías historicistas sobre el sentido inevitable de la historia no son por lo general susceptibles de ser contrastadas.

Este es el caso flagrante del marxismo, que predijo el advenimiento inexorable del socialismo y el comunismo sin adscribirles un horizonte temporal determinado; y al mismo tiempo reivindicó un estatuto científico para su propia profecía. Mas esta profecía no puede tener carácter científico, argumentó Popper, ya que ningún test, el cual siempre tiene lugar, si es que tiene lugar, en el presente puede refutar una teoría que siempre anuncia que su materialización ocurrirá en el futuro. Por consiguiente, la «predicción» marxista acerca del inevitable advenimiento del socialismo en el futuro no es más que una creencia o superstición.

En resumen, Popper nos hace recordar que una ciencia no es una "masa de hechos" y menos aún, sólo de hechos que respaldan teorías. La ciencia funciona al revés: busca los hechos (con un “reflector”) que pueden refutar la teoría; experimenta y así elimina las teorías inadecuadas y ese método es el motor del progreso científico. En el campo de la historia, toda descripción es selectiva, en primer lugar, porque el mundo contiene una infinita variedad de hechos frente a los cuales sólo tenemos un número limitado de palabras. Por tanto, es inevitable un solo punto de vista.

Esto es especialmente cierto en el caso de la descripción histórica.  Las ciencias históricas se interesan en hechos específicos y en explicarlos, pero en historia carecemos de teorías unificadoras. Por tanto, las leyes universales no proporcionan ningún principio selectivo ni unificador, ningún "punto de vista". Acotar el tema o usar una idea preconcebida no resuelve el problema. Popper subraya que las "teorías históricas" difieren de las teorías científicas: los hechos están limitados, no pueden ser repetidos a voluntad; han sido reunidos de acuerdo con un punto de vista preconcebido.


martes, 1 de octubre de 2019

Desde el gobierno abierto al Estado abierto en América Latina y el Caribe

RESUMEN

La idea del gobierno abierto como política pública es novísima, por lo que se encuentra en pleno proceso de construcción; por eso mismo, este es un libro abierto. Más que respuestas concluyentes, pretendemos que el lector identifique interrogantes y respuestas posibles que conduzcan 20 LA PROMESA DEL GOBIERNO ABIERTO INTRODUCCIÓN hacia la implementación de políticas de Estado relacionadas con el gobierno abierto.

¿Qué son los datos abiertos y para qué sirven? La esencia de los gobiernos abiertos consiste en gestionar la información y datos públicos gubernamentales en formatos que le permitan a la ciudadanía reutilizarlos para los fines que se estime conveniente, lo que implica, de ser el caso, lucrar con esa información. Esto es relevante pues re-significa lo que tradicionalmente se entiende por participación y colaboración ciudadana en los asuntos gubernamentales puesto que abre la puerta para la innovación y el emprendimiento y, sobre todo, permite generar nuevos conocimientos sobre nuestro entorno, país y planeta en que vivimos. Y el ciudadano que sabe más, empodera su presencia en la vida pública.


PALABRAS CLAVES
Estado, Gobierno, Internet, Desarrollo, problema, tecnología




ABSTRATC

The idea of ​​open government as public policy is new, so it is in the process of construction; for that very reason, this is an open book. More than conclusive answers, we intend that the reader identify questions and possible answers that lead to the implementation of State policies related to open government.

What are open data and what are they for?. The essence of open government is to manage public information and government data in formats that allow citizens to reuse them for the purposes deemed appropriate, which implies, if necessary, profit from this information. This is relevant because it re-means what is traditionally understood by citizen participation and collaboration in government affairs, since it opens the door for innovation and entrepreneurship and, above all, allows us to generate new knowledge about our environment, country and planet in which we live And the citizen who knows more, empowers his presence in public life.




INTRODUCCIÓN

Hace algunos años el concepto “Gobierno Abierto” era un ideal donde sólo algunos países se encontraban en vías de aplicar políticas consecuentes con aquella idea. Afortunadamente, gracias al arduo y coordinado trabajo de los países del mundo, actualmente el concepto ha traspasado la barrera teórica y se ha llenado de contenido, materializándose en políticas concretas y casos de éxito. Incluso, con los años el concepto ha evolucionado y hoy día podemos hablar de Estado Abierto haciendo referencia a una extensión de los principios del Gobierno Abierto a todos los niveles y poderes del Estado.   
Durante los últimos años han surgido mecanismos de apoyo a la gestión pública de los países latinoamericanos que a su vez han desarrollado herramientas que permitan involucrar a los ciudadanos para que desempeñen un papel activo en la co-creación de políticas públicas. 
En este contexto surge el Gobierno Abierto, como una plataforma que a través de herramientas teóricas y prácticas facilitan la libertad de información gubernamental, para su reutilización esto en colaboración con la ciudadanía convirtiéndolos en un bien público. El derecho a la información se hace cada vez más presentes en las sociedades actuales donde los ciudadanos reutilizan los datos con el fin de mantenerse informados y empoderarse para buscar resolver sus propias necesidades, generando democracias más solidas. Por lo anterior la importancia de análisis del Gobierno Abierto es fundamental para entender la nueva gobernanza que surge en países de América Latina donde se crean escenarios positivos que años atrás eran posibles solo en países con niveles de desarrollo alto.




EL GOBIERNO ABIERTO AL ESTADO ABIERTO EN AMÉRICA LATINA

Gobierno Abierto se trata de una nueva cultura de la comunicación, es decir un nuevo modelo organizado y la liberación del talento creativo dentro y fuera de los perímetros de la función pública.
La transparencia gubernamental consiste en que la información sobre las actividades de los organismos públicos sea creada y este a disposición del público, con excepciones limitadas, de manera oportuna y en formatos de datos abiertos sin límites para la reutilización.
En un mundo cada vez más complejo, las contribuciones de los ciudadanos son un recurso imprescindible para la formulación de políticas públicas.
Los gobiernos y sus contratistas recogen una gran cantidad de datos de alta calidad como parte de sus actividades normales de trabajo.[1]

Aumentar la disponibilidad de información sobre las actividades gubernamentales, apoyar la participación ciudadana. Valoramos la participación de todas las personas, por igual y sin discriminación, en la toma de decisiones y la formulación de políticas. Aplicar los más altos estándares de integridad profesional en todos nuestros gobiernos. Un gobierno responsable requiere altos estándares éticos y códigos de conducta para sus funcionarios públicos.
Aumentar el acceso a las nuevas tecnologías para la apertura y la rendición de cuentas.
Reconocemos el acceso a las nuevas tecnologías para la apertura y la rendición de cuentas.
Reconocemos que gobierno abierto es un proceso que requiere un compromiso permanente y sostenible.

Nos comprometemos  a dar el ejemplo y a contribuir en el avance de un gobierno abierto en otros países mediante el intercambio de mejores prácticas y experiencia y mediante la realización de los compromisos expresados en la presente declaración sobre una base no vinculante, con carácter voluntario.
Nos comprometemos a adoptar estos principios en nuestro compromiso internacional, y trabajar para fomentar una cultura mundial de gobierno abierto.[2]
Con esto se busca explicar la importancia de un tema realmente nuevo como lo es el Gobierno Abierto. Al igual se busca que cada lector entienda las vertiententes que el tema integra.

El Gobierno abierto es una política pública que agrupa los conceptos de transparencia, participación y colaboración de los ciudadanos en las políticas públicas en donde la información y datos gubernamentales juegan un rol esencial. Las consideraciones vertidas en esta obra son, en parte, el reflejo del despertar ciudadano que exige más de sus instituciones.

A continuación  sobre un punto esencial al circunscribir el debate no solamente en la óptica de fomentar una cultura democrática integral, pero más bien en el desarrollo de programas y actividades dirigidas a promover los principios y prácticas democráticas. Los principios que rigen el gobierno abierto se inscriben en la tradición de derechos de primera generación, como la libertad de la prensa y de la libre circulación de información y de ideas. Estos mismos valores son erigidos como derechos imprescindibles en la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre que, en su artículo IV, establece que “toda persona tiene derecho a la libertad de investigación, de opinión y de expresión, y de difusión del pensamiento por cualquier medio”. [3]
Desde esta perspectiva, el gobierno abierto afianza la democracia como ente que permite la participación de los interesados en deliberaciones políticas, sin que ellos sean parte necesariamente de un cuerpo político específico. Solo ahora, con el avance tecnológico y la ampliación del internet, se ha podido iniciar esa interacción en una forma original y con costos asumibles para los Estados.

El entablar este diálogo constante con sus ciudadanos no solamente permite afianzar los flujos de comunicación con una y otra parte, pero también fomenta la transparencia al impulsar la información continua y al promover la rendición de cuentas ante la ciudadanía. Asimismo, permite la retroalimentación, al implicar los ciudadanos en la administración. Finalmente, fomenta la participación activa de los ciudadanos al involucrarlos en el proceso de diseño y ejecución de políticas públicas. La democracia ha avanzado, sin duda, en el mundo, y en América Latina se ha ido consolidando de manera procedimental, aunque todavía falta por afianzar una plena democracia ciudadana.

El gobierno abierto viene precisamente a llenar esa carencia, al entablar que las decisiones políticas queden condicionadas y determinadas, en parte, por la sociedad civil. En este sentido, la democracia supone de un ideal ideológico preciso, pero también supone la construcción de una ciudadanía integral, es decir, el pleno reconocimiento de la ciudadanía política, civil y social.
¿Ha sido realmente significativo el impacto de internet en los procesos de intervención política y administrativa? La respuesta puede ser contradictoria, pero lo que no ofrece dudas, desde mi punto de vista, es que estamos en pleno cambio de época, y que en ese interregno el cambio tecnológico es el elemento determinante.
En el campo de la política, de las políticas y de la gestión pública, lo que importa es analizar las estrategias de adaptación-transformación adoptadas por los distintos actores e instituciones, entendiendo que todo gran proceso de cambio, y este lo es, pone en cuestión posiciones de poder y procesos considerados casi como “naturales”.

No hay duda que lo importante es dilucidar si internet es simplemente un nuevo instrumento, una nueva herramienta a disposición de los operadores políticos y de los gestores públicos para seguir haciendo lo que hacían, o significa realmente una sacudida, un cambio importante en la forma de llevar a cabo su función. Desde mi punto de vista, y siguiendo una afortunada expresión de Mark Poster, internet no es un “martillo” nuevo que sirve para clavar más deprisa o con mayor comodidad los “clavos” de siempre. Esa visión reduce la revolución tecnológica y social que implica internet a un mero cambio de instrumental operativo.

Desde esa perspectiva, las relaciones de poder, las estructuras organizativas, los procedimientos administrativos o las jerarquías e intermediaciones establecidas no variarían. Lo que quedaría afectado es su eficiencia, su rapidez, su forma concreta de operar, pero no, como decíamos, la lógica de los procesos, las dinámicas de intermediación o los equilibrios de poder. En cambio, si entendemos que internet modifica la forma de relacionarnos e interactuar hasta el punto que puede alterar o hacer prescindir totalmente de los procesos de intermediación pre-existentes, generando vínculos y lazos mucho más directos y horizontales, coincidiremos en que estamos ante un cambio en profundidad de nuestras sociedades. No forzosamente mejor, no forzosamente más justo, pero sin duda distinto. Desde este punto de vista, internet expresa otro orden social, otro “país”. No nos obliga solo a modificar las respuestas, nos permite replantear las preguntas. Lo cierto es que, hasta ahora, muchas veces cuando se ha hecho referencia a expresiones como “e-democracy” o “e-government”, más bien lo que se ha hecho es no poner en cuestión ni lo que se hacia ni la forma de hacerlo, sino más bien buscar en el nuevo recurso tecnológico disponible una forma más eficiente, más ágil, más rápida de llevar a cabo las rutinas procedimentales previas. Sin salir, por tanto, de la lógica instrumental, o “martillo” a la que antes aludíamos.

Si nos referimos a lo que se ha venido a denominar como “e-democracy”, se observan intentos más o menos logrados de mejorar, usando internet, la polity, es decir, la forma concreta de operar el sistema o régimen político y las relaciones entre instituciones y ciudadanía. Y cuando encontramos referencias al “e-government” o a la “e-administration”, observamos el intento de aplicar las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) en el campo más específico de las policies (o sea, de las políticas públicas) y, sobre todo, en su gestión. No siempre estos procesos de mejora y de innovación vía internet tratan de explorar nuevas preguntas o reformulaciones de las ya existentes, sino que se sitúan en el estricto campo de la mejora de lo ya existente.

Y probablemente estaremos de acuerdo en que muchas de nuestras democracias necesitan algo más que una capa de pintura. Por tanto, no se trata evidentemente de un debate estrictamente técnico o de estrategia en la forma de adaptar la política democrática a los nuevos tiempos. El problema no es si internet y las TIC sirven más y mejor para una cosa o para otra.

El problema clave es dilucidar si los cambios tecnológicos generan, o al menos permiten, cambios en las estructuras de poder actualmente sociales existentes, y otorgan más autonomía a los ciudadanos, un mejor empoderamiento, una mejor dinámica de inclusión social. Sin minusvalorar los avances que se han ido haciendo, el problema es que esas mejoras en la forma de gestionar las políticas y en los canales de comunicación entre ciudadanía y administraciones públicas, no sabemos si están realmente respondiendo a los problemas de déficit democrático y de “sociedad alejada”, que están muy presentes en el escenario actual.

En ocasiones observamos que este tipo de visión instrumental puede contribuir a realzar los aspectos más elitistas del sistema democrático representativo (reforzar la capacidad de manejar y controlar los flujos de información, convertirse en nudos de recursos e información, reforzar las interrelaciones horizontales y verticales con actores no públicos y con otras instituciones u organismos políticos), mientras que pueden ir quedando en un segundo plano los aspectos más estrictamente democratizadores del sistema (capacidad de respuesta, capacidad de rendir cuentas, transparencia, canales de empoderamiento y autonomía ciudadana). Estamos asistiendo al surgimiento de una sociedad en la que la relación y la posibilidad de compartir forman parte intrínseca de la comunicación, y no es un mero resultado de esta última, o un subproducto comunicativo. Los dos elementos clave son la creciente subjetividad o individualización de los actores (que no forzosamente desemboca en el individualismo), y la enorme facilidad de comunicación que generan las TIC.

En ese contexto se da una gran demanda de autonomía (que va más allá del esquema libertad control tradicional de la sociedad moderna), surgen mercados alternativos, aparecen nuevas redes y agregados sociales, y emergen nuevas culturas que hacen de la diferencia su valor añadido. En la perspectiva tradicional, las esferas de las instituciones públicas parten de un concepto de libertad y de participación muy vinculado a la libertad de voto y al ejercicio del mismo, mientras el control se relaciona con el cumplimiento de unas leyes emanadas de esa voluntad popular, expresada con el mecanismo representativo. En el nuevo contexto social que estamos describiendo, la libertad se basa en una idea de intercambio que parte de la reciprocidad, mientras el control se confía a las propias reglas del intercambio asociativo. La política, la configuración e implementación de las políticas, en ese escenario se vuelven menos previsibles, más difusas, adquiriendo características diferentes en cada ámbito sin que puedan seguir considerándose monopolio de los poderes públicos o coto cerrado de las administraciones públicas. Las instituciones políticas no ocuparían ya el centro o el vértice de las condiciones de ciudadanía, de bienestar. Por debajo, y en su periferia, se ha ido tejiendo ese entramado cívico fundamentado en las lógicas y los bienes relacionales.

Es precisamente este aspecto autónomo y relacional lo que caracterizaría ese nuevo tejido social; y esas mismas características son las que, al mismo tiempo, le dan ese carácter fragmentario, de multiplicación de grupos aislados, en que puede resultar difícil articular o reconocer una “sociedad” como tal. En esa fragmentación, llena de potencialidades y de posibilidades, pero también de riesgos, puede resultar difícil reconciliar pluralismo con justicia, diversidad con pertenencia, o democracia con diferencia. Por otro lado, no podemos caer en un ciberoptimismo ingenuo, y conviene recordar que las dinámicas de la red pueden generar nuevas jerarquías, controles y monopolios. A pesar de ello, lo cierto es que, a la sombra de las TIC, crece y se recompone sin parar la realidad y el entramado cívico y asociativo, haciendo surgir nuevas comunidades presenciales o virtuales, desarrollando nuevas identidades, nuevos espacios o esferas públicos, nuevas vías de gestión de los asuntos colectivos, e incrementando la reflexividad política y las nuevas autonomías sociales. Lo que está en juego, en definitiva, no es solo el repensar en qué medida internet pueda afectar a las instituciones políticas y la ciudadanía, sino que la profundidad de los cambios que genera y generará internet podrían llevar a cuestionarnos la posición, los roles y modalidad de intermediación y de interacción que han venido caracterizando a las instituciones políticas. 

En ese contexto, las TIC permiten la ampliación del espacio público, entendido no como una esfera propia de las instituciones representativas, sino como un marco de respuesta colectiva a problemas comunes. Los Estados pueden ir perdiendo centralidad y eficacia como espacio de toma de decisiones y punto de delegación para la implementación de la agenda pública frente a un aumento de la participación cívica en la resolución de problemas comunes y en la provisión de servicios y bienes públicos. En otras palabras, una sociedad civil más activa y autónoma que asume responsabilidades sobre la resolución pública de los problemas comunes.

Ello podría conllevar un notable cambio en las tradicionales posiciones jerárquicas del Estado, que pasaría a tener roles más complementarios y de garante que de decisor único y ejecutor privilegiado. Todo está aún por dilucidarse.
Nos es más fácil describir los aspectos que aparecen como insuficiencias frente a los retos actuales que concretar nuestras propuestas de mejora y de transformación. Pero, de lo que no cabe duda, es que un libro como el que aquí prologamos constituye un activo imprescindible para este debate, que auguramos rico y complejo. Nuestra propuesta, ha sido y es la de repensar los problemas, examinar e integrar su complejidad en las distintas formas de ver política, políticas y administraciones públicas, para desde esa reconsideración de los temas, y desde esa aceptación de la complejidad (no como obstáculo sino como condición), poder repensar la política y las políticas de respuesta. Y las aportaciones aquí recogidas van en esa misma línea: incorporar las potencialidades del nuevo escenario que genera internet, e incorporar a la ciudadanía de manera directa, comunitaria y autónoma en la tarea de organizar el nuevo escenario social y vital.

La principal promesa del gobierno abierto es, tal vez, que la sociedad pueda gestionar cantidades inconmensurables de información que ahora, por primera vez y gracias a las tecnologías de la información, pueden, potencialmente, estar a disposición de cualquier persona, para que la utilice como mejor convenga a sus intereses. Esta posibilidad de reutilizar la información pertrecha de información al ciudadano como nunca antes, reduce las asimetrías previamente existentes y desafía las visiones tradicionales sobre el sistema político y el ejercicio de la democracia.

Al respecto, hay más práctica que conceptos. Por tal motivo, acudimos a quienes promueven el gobierno abierto (los activistas), para que nos cuenten sus experiencias. Karina Banfi desarrolla una reflexión sobre el rol y perspectivas de las organizaciones no gubernamentales en las políticas de apertura de los gobiernos latinoamericanos, mientras que los integrantes de Consorcio de la Transparencia discuten la necesidad de crear espacios de trabajo colaborativo entre los actores de la sociedad civil y los gobiernos para pavimentar un círculo virtuoso que fomente la apertura y participación ciudadana.
Por otro lado, y en una perspectiva más práctica, Justine Dupuy y Haydeé Pérez exponen experiencias concretas realizadas en México, como por ejemplo el uso y destino de la publicidad oficial. Lo mismo ocurre con “Transparencia Hacker en Brasil”, texto en el que Daniela B. Silva da cuenta del proceso de gestación y resultados alcanzados a través de esta iniciativa cívica.

Escribir sobre gobierno abierto es un reto mayúsculo, principalmente porque no existe una definición conceptual terminada y asumida como válida por un grupo amplio e influyente de participantes. En ese sentido es más ilustrativo y útil aproximarse al concepto de gobierno abierto como una iniciativa en marcha, que engloba muchas aspiraciones de sectores distintos de la sociedad, y que va definiéndose más bien por las diferentes experiencias que ocurren en las sociedades en las que esta iniciativa tiene seguidores; es decir, definirla por su puesta en práctica y por sus resultados. De este modo, el origen de la Iniciativa de la Alianza para el Gobierno Abierto es singular, ya que se sustenta en conversaciones de un grupo diverso, integrado por individuos con experiencias en las organizaciones de la sociedad civil, en el periodismo, en la iniciativa privada y en el gobierno. Los elementos comunes de esta conversación fueron la importancia de la transparencia, el acceso a la información gubernamental, la rendición de cuentas y la participación social en los asuntos públicos, así como la amplia utilización de las tecnologías de la información.

Hoy, más de 57 países se han incorporado a la Alianza para el Gobierno Abierto y han venido presentando sus planes de acción, mientras que los países fundadores debemos dar cuenta de los avances en el cumplimiento de los compromisos asumidos en septiembre de 2011 al firmar la Declaración de la Alianza. México presentó su plan de acción enfocándose en cuatro de los cinco grandes retos referidos:
1) Mejorar los servicios públicos; 2) Aumentar la integridad pública; 3) Administrar los recursos públicos con mayor eficiencia y eficacia, y 4) Mejorar la rendición de cuentas corporativa. Con el propósito de fomentar la inclusión y colaboración de múltiples grupos de interés, los trabajos de la AGA son supervisados por el originario Comité Promotor (Steering Committe), que dirige y supervisa el desarrollo de esta iniciativa con la representación de los ocho gobiernos fundadores y de nueve organizaciones de la sociedad civil.
Este Comité fue originalmente presidido por los Estados Unidos y copresidido por Brasil, y las reglas de su funcionamiento contemplan un mecanismo para que el país que ocupa la copresidencia asuma la presidencia al concluir el primer año de vigencia del AGA y se invite a otro país a compartir esta responsabilidad.

Al concluir el primer año se sumó el Reino Unido y se agregó una copresidencia para un representante de las organizaciones de la sociedad civil participantes, que actualmente ocupa el International Budget Partnership del Center on Budget and Policy Priorities.

A partir de septiembre de 2013 se invitará a Indonesia para copresidir al organismo y posteriormente el lugar será ocupado por México.

Como lo señalaron los países de la región en la Declaración de la Mitad del Mundo de la Octava Reunión de la Conferencia Estadística de las Américas de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, es fundamental la generación de estadísticas de calidad que sirvan para el seguimiento de las políticas públicas nacionales y de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.
Asimismo, es necesario ampliar las fuentes de datos y estadísticas aprovechando, por ejemplo, los registros administrativos y otras fuentes de datos no tradicionales, así como desarrollar métricas que superen los paradigmas habituales de medición con el fin de aplicarlos en la formulación y evaluación de políticas públicas en el marco de los 17 ODS y sus 169 metas.

En este nuevo escenario, el desarrollo de capacidades será esencial para los equipos técnicos nacionales, que tendrán que disponer de mecanismos más poderosos para elaborar, divulgar y publicar información. Asimismo, los datos desagregados siguen siendo un reto, al igual que lograr un equilibrio entre el número de indicadores y las ambiciones de la Agenda 2030.
Por lo tanto, se deben fortalecer los mecanismos de producción de estadísticas básicas, conciliar los datos de fuentes mundiales, regionales y nacionales, y explorar fuentes de datos no convencionales para complementar las estadísticas oficiales nacionales. Se requiere, por lo tanto, fortalecer también los sistemas estadísticos nacionales conformando marcos legales que otorguen independencia profesional a las oficinas nacionales de estadística, consoliden su papel rector de la estadística oficial y garanticen los recursos humanos, tecnológicos y financieros necesarios.

Se debe lograr que la revolución de los datos sea un vector de la nueva agenda de desarrollo y facilite que los actores de nuestras sociedades puedan orientar su acción en ese sentido. Es imprescindible que esta revolución tecnológica sea un instrumento para cerrar las brechas tanto socioeconómicas como de accesibilidad a los recursos digitales. Ello se vincula de manera estrecha y específica con la contribución al cumplimiento del Objetivo de Desarrollo Sostenible 16: “Promover sociedades pacíficas e inclusivas para el desarrollo sostenible, facilitar el acceso a la justicia para todos y construir a todos los niveles instituciones eficaces, responsables e inclusivas que rindan cuentas”.
 El proceso de apertura y de reconfiguración de la institucionalidad pública supone un reto indispensable y un imperativo ético para lograr el desarrollo sostenible hacia el horizonte 2030, y ello implica para los pueblos de la región que los asuntos públicos sean una tarea de todos, para todos, con todos: “nada sobre nosotros sin nosotros”.






 BIBLIOGRAFIA


  •   AGESIC, (2011). Memoria anual 2011. Agencia para el Desarrollo del Gobierno de Gestión Electrónica y la Sociedad de la Información y del Conocimiento. ‹
  • FUSADES (2012). Boletín de estudios Legales. Boletín No. 137, mayo 2012. Departamento de estudios legales, DEL.
  • Merino, Mauricio (coord.) Transparencia: libros, autores e ideas. México, IFAI-CIDE, 2005
  • Nelson, K. (2009). “La Articulación entre el Plan y el Presupuesto en América Latina: Planes, Políticas, Programas y Proyectos”.
  • CEPAL Curso internacional “Planificación estratégica y construcción de indicadores de desempeño”





 WEBLIOGRAFIA 





[1] CEPAL, Biblioguias-Biblioteca CEPAL, 2010
[2] AGA, Declaracion de Gibierno Abierto, 2011
[3] MIGUEL INSULZA José, La promesa del gobierno abierto